Quesos Artesanos 100%
Venta de Queso de Cabra y Oveja artesanal

El Majadal, desde su creación cómo empresa familiar hace décadas, ha pretendido seguir con la máxima con la qué nuestros antepasados creaban sus quesos artesanos antes de qué ello se convirtiese en negocio: la calidad y artesanía de los mismos. La calidad es nuestra máxima y a diario trabajamos para ello, intentado conseguir como último fin la satisfacción completa de los paladares más exquisitos e importantes para nosotros, los de nuestros clientes..

Fruto de ello, está nuestra política de devoluciones garantizada la 100% sin coste alguno para el cliente si alguno de nuestros exquisitos quesos no está en las características organolépticas óptimas para su degustación, pues El Majadal ante todo, ofrece pequeños placeres para hacer grandes momentos, y queremos cerciorarnos de qué así sea.

Nuestras cabras aprovechan los pastos de la sierra, y con su leche recién ordeñada elaboramos nuestros quesos sólo añadiéndole cuajo y sal. La calidad de la materia prima, la elaboración tradicional y la curación natural entre otros aspectos, hacen que nuestros quesos adquieran aromas y sabores que los diferencian de los demás.

  • Aspecto exterior: Forma de cilindro aplanado de mayor base que altura, con caras lisas. Corteza blanda, de color blanco mate en los frescos y semidura de color marfil céreo en los pasteurizados. En los de leche cruda, corteza natural enmohecida.
  • Aspecto interior: Al corte, la pasta es de color blanco en los frescos y jóvenes, llegando a blanco marfil en los muy curados. Ojos pequeños de tipo mecánico y en poca cantidad, desigualmente repartidos en la masa. En los quesos de leche cruda pueden existir en mayor cantidad.
  • Olor: Característico a cabra, limpio y penetrante. Más intenso cuanto más maduro. Recuerdos a plantas silvestres.
  • Textura en boca: Firme y semiblanda en quesos jóvenes. Semidura en quesos más maduros. Poco elástica en quesos jóvenes y semicurados. Algo friable en quesos curados. Granulosidad baja y fina. Buena solubilidad en boca y mantecoso al paladar.
  • Sabor: En los de leche pasteurizada, destacan los aromas animales bien integrados y suavizados con su punto justo de sal. Posgusto muy agradable con una sensación láctica de recuerdos a yogur. Los quesos de leche cruda poseen una elegante acidez con un toque sutil herbáceo (heno) y de frutos secos crudos. Alta persistencia en boca con aromas animales desarrollados y equilibrados acabando con un ligero sabor picante muy agradable.
  • Degustar a la temperatura adecuada (20-22 ºC)
  • Masticar lentamente para percibir todos los matices.
  • Las uvas y manzanas acompañan al queso de leche cruda, así como los frutos secos crudos o ligeramente tostados (almendras, avellanas...).
  • El membrillo, las jaleas y la miel de bosque cortejan a los quesos de leche pasteurizada.
  • Vinos blancos y rosados jóvenes para quesos de leche pasteurizada.
  • Vinos blancos fermentados en barrica; finos y amontillados, para el queso de leche cruda.

Cómo conservarlo: El queso para su conservación, requiere una temperatura fresca (10-14 ºC) y una humedad alta (90%), por lo que se recomienda en caso de no disponer de bodega, envolverlo en un paño de algodón algo húmedo y guardarlo en la parte "menos fría" del frigorífico.

Para consumo diario conviene protegerlo con papel de estraza o film transparente y así evitar que se agriete y reseque.

Es necesario sacarlo un par de horas antes, para que se atempere y así poder degustarlo en su punto óptimo.